La ansiedad, ¿qué puedo hacer para que desaparezca?

 

Si estás aquí, quizás es porque tienes una idea de qué es la ansiedad pero aún no has encontrado la forma de hacerla desaparecer de tu vida.

Como ya sabes, la ansiedad puede manifestarse de muchas formas, pero una de las que más agobia es cuando falta de aire y el dolor en el pecho es tan fuerte que casi piensas que puedes llegar a morir.

Tener ansiedad es algo muy incómodo, sobre todo cuando es tan continua y pronunciada que impide que tu vida transcurra con normalidad. Sin embargo, hay formas para combatirla. Por eso en este post quiero darte algunas sugerencias que pueden ayudarte a que disminuya e incluso desaparezca. Sugerencias que yo misma he probado y que, como profesional de la psicología, recomiendo a mis pacientes.

1. Prueba a hacer ejercicio físico
Cuando nuestro cuerpo realiza una actividad física moderada, se segrega la serotonina (hormona de la felicidad), que nos hace tener una sensación muy placentera. El ejercicio de forma regular y con una intensidad adecuada a tu estado físico, puede ayudar a mantener tu cuerpo más relajado, a distraer tus pensamientos, a concentrarte plenamente en la actividad que estés realizando y a dormir mejor.

2. Trata de mantener un orden en las comidas y el sueño
Cuando llevas una vida caótica en cuanto a las comidas y el sueño, tu cuerpo se estresa en exceso, provocando que te despiertes en medio de la noche o que no puedas coger el sueño, dificultad para hacer una buena digestión, malestar físico.
Para mantener tu cuerpo más tranquilo, te aconsejo que trates de llevar un orden en los horarios de comida y de sueño. Además, si mantienes una alimentación equilibrada, evitando aquellos alimentos que no te sientan bien, y haciendo tus comidas en horarios similares, favorecerás un equilibrio corporal que te influirá directamente en tu sensación de ansiedad.

3. Técnicas de relajación y meditación
Una de las herramientas más poderosas para ayudarte con tu ansiedad es entrenar tu cuerpo a través de técnicas de relajación, respiración y meditación. Por supuesto esto no es algo sencillo al principio, ni tampoco sirve demasiado si lo haces en un momento puntual, lo ideal es que lo realices de forma continuada, como un hábito de vida. Si también quieres combinarlo con el ejercicio físico, existen meditaciones y actividades similares en las que se utiliza el movimiento o el baile, como son el yoga, meditaciones dinámicas… Pruébalas y date un tiempo para acostumbrarte, tu cuerpo te lo agradecerá.

4. Trata de respetar tus propias necesidades
Habitualmente, la ansiedad aparece como consecuencia de la frustración que provoca no satisfacer tus necesidades. Cuando hablo de necesidades no sólo me refiero a comer o dormir, sino también a hacer lo que realmente te apetece. A veces nos obligamos a realizar ciertas actividades porque es lo que se espera de nosotros, por quedar bien, por no hace un feo a otra persona… y esto provoca grandes frustraciones y se traducen, en muchos casos, en ansiedad.
Si quieres encontrarte más tranquilo, más a gusto, te aconsejo que escuches a tu cuerpo, que tomes consciencia de lo que te apetece hacer en cada momento, que respetes tus ritmos en tu día a día (en la medida de tus posibilidades), probablemente tu ansiedad disminuirá considerablemente.

5. Juega
Jugar no es algo sólo para los niños, aunque desgraciadamente cuando dejamos atrás nuestra infancia solemos dejar de hacer actividades lúdicas. Jugar, hacer manualidades, colorear, dibujar, cantar, disfrazarse… son actividades sencillas, que pueden ayudarnos a desconectar del estrés diario. Hacer las cosas jugando nos produce una sensación de relajación y de disfrute. Nos hace reír, nos hace perder la noción del tiempo, nos ayuda a distraernos… pruébalo, aprovecha tu tiempo libre para jugar,

6. Dedícate tiempo sólo para ti
Cuando pasa el tiempo, la rutina nos absorbe. Con el trabajo, la familia, los niños, la casa, las obligaciones… al final nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestros hobbies, de las cosas que nos gustan. ¿Has pensado en dejar un hueco una o dos veces por semana para mirarte el ombligo?
Se escucha muchas veces que para tener una buena relación de pareja hay que cuidar de la relación, ¿verdad? Pues te diré una cosa: si no cuidas de ti mismo, si no te dedicas tiempo para ti, para las cosas que te gustan, te irás apagando con el tiempo, irán disminuyendo tus ganas de seguir con la vida que llevas, tu autoestima se verá deteriorada  y abrirás la puerta a los pensamientos desagradables, a la ansiedad, a la depresión…
Pues bien, te propongo una cosa. Haz una lista de cosas que te gusta hacer. No tienen que ser grandes cosas, pueden ser cosas que se hagan rápido, que no ocupen un día completo, sino un rato de tu tiempo, pero que te hagan sentir a gusto. Cosas como pasear por la playa, ir a la peluquería, prepararte tu cena favorita, ver una peli que te guste… Y ve haciendo una en cada rato que dejes sólo para ti.

7. Pon el freno
Sí si, te propongo que pares. Que bajes la marcha, el ritmo de vida que llevas. La vida acelerada no hace bien a nadie. Te hace vivir en un caos, te impide pensar siquiera, te impide cuidarte, escucharte, percibir lo que sientes.

En tu mano está intentarlo,
Y si tú sólo no puedes conseguirlo… PIDE AYUDA

María Mascareña